22.1.21

Hablando de Relaciones Pt. I


    ¿Qué es lo que quiero mejorar de mí? . Esa fue la pregunta que me hizo mi psicólogo al terminar mi primera sesión. Es una pregunta que tal vez se puede escuchar un poco tonta, y que tal vez uno lo puede pensar inconscientemente de vez en cuando, pero resulta un tanto difícil poder escribirlo en un papel y, peor aun, poder expresarlo a alguien más. 
    Al cabo de unos días de reflexión, me di a la tarea de escribir la lista de cualidades que quería mejorar en mí mismo. Principalmente mencioné que me consideraba una persona muy insegura, especialmente cuando se llegaba la hora de tomar decisiones, y que, a pesar de considerarme extrovertido, también quería ser más aventurero y lanzarme a nuevas experiencias. Todo esto iba ligado a prestarme más  atención y escucharme más a mí mismo, pues, una persona que tiene control de sus sentimientos y es segura de sí, es alguien que puede tomar riesgos y lanzarse a la aventura. 

    Claro! - pensarás tú- Todo esto me suena muy genérico. 
Yo también me he cansado de escuchar a famosos diciendo que han viajado a India o que se han ido de retiro espiritual en algún lugar remoto para "encontrase consigo mismos". Y sí, en efecto, esto es un cliché. Pero a fin de cuentas, este cliché es un proceso en el que todos tenemos que pasar de alguna u otra forma para poder crecer personalmente. Para que así después, cuando se llegue la oportunidad de conocer a alguien, uno pueda estar bien consigo mismo, y por ende, estar bien con la otra persona. 

Como dice mamá RuPaul - 
If you don't love yourself, how in the hell you gonna love somebody else?

Frase icónica que repetimos hasta el cansancio al finalizar cada episodio de Drag Race, pero que igual y no procesamos el verdadero sentido que tiene cada palabra en esta frase

    Pasaron un par de sesiones más con mi psicólogo, y en una de esas me llegó un bajón de amores. Me cuestionaba por qué no podía pasar página; se me hacía un nudo en el estomago cada vez que pensaba que la otra persona estaba como si nada, ya sabes, el típico ejemplo del chico que continúa conociendo a otros tantos en Grindr, mientras que yo aún seguía sin ánimos de nada. Acto seguido, el terapeuta me pidió que me tomara 5 minutos de mi tiempo para escribir en un papel, a mi chico ideal. Quería que le describiera cómo sería la persona con la que me gustaría compartir el resto de mi vida. A lo cual,  escribí que quería un chico que fuese atento conmigo; atento en el sentido de que yo fuese su todo. Luego, puse también que quería un chico que me diera seguridad y estabilidad. Y ahí fue cuando inmediatamente todo tomó sentido. Ahí fue cuando por fin mi mente pudo despertar y darse cuenta de que, todas esas características que describían a  "mi pareja ideal", no eran más que las mismas que había puesto en aquella primera sesión, exactamente las mismas cualidades que quería mejorar en mi mismo. 

(Note to myself) 

-Frecuentemente pedimos a los demás, lo que no nos damos a nosotros mismos -

Vivimos con la idea errónea de "encontrar" a una persona que nos "complemente" . Cuando en realidad, nosotros NO somos el complemento de nadie. Yo NO soy el complemento de nadie, yo SOY solamente el complemento de MI MISMO y no tengo que esperar que alguien me llene el vacío que tengo. 
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    Es entonces cuando comprendí que realmente esas crisis de amores que me daban, no eran en sí por la otra persona en cuestión - o de turno-,  sino mas bien, es por el vacío que necesito llenar de amor propio:  valorarme y apreciarme para estar bien conmigo mismo. 
Cuántas veces no hemos pensado que "un clavo saca a otro clavo". A mi me pasaba que, después de terminar una relación, no dejaba de pensar en esa persona hasta conocer a alguien más. Y así, la nueva persona en turno, se volvía mi todo, hasta volver a dejarlo y no poder superar esa relación, por más corta que hubiese durado.
    Me daba rabia cada que pensaba en la otra persona y en cómo acabaron las cosas, pero me sacaba más de mis casillas el hecho de llorarle a alguien que no conocía realmente, pues llevaba un par de meses saliendo con él. A cuántas personas no les pasa lo mismo?. Hacer castillos en el aire y creer que te enamoras de la otra persona a las 2 semanas de haberse conocido. 
    Sí, es genial tener a una persona que momentáneamente  te corresponda los besos y abrazos, pero a la larga, esa persona - ni ninguna otra-, será suficiente, porque el vacío permanecerá ahí , y la otra persona no lo podrá cubrir. Pues eso pasará hasta que pongas atención en ti mismo, para poder observar  y reflexionar en todas las cosas que te hacen falta por cubrir. No estoy hablando de cosas materiales, sino mas bien, de  sentimientos puros. Y esto no es mas que un proceso de introspección continuo. Porque nuestras necesidades van evolucionando al paso que vamos creciendo internamente. 

    Así pues, me di cuenta de que mis relaciones fracasan, porque de un momento a otro, se vienen las frustraciones por no poder cubrir las expectativas que surgen, y que reclamo a la otra persona por no poder satisfacerlas. Aplicaba el "No te voy a pedir que hagas nada. Porque si tengo que pedírtelo, ya no lo quiero". Cuando en realidad, nada iba a llenar mi vacío. 
Pensaba que la otra persona no me quería, porque no lo demostraba en la forma que YO pedía. Y eso me provocaba inseguridad, luego me entraba la crisis de saber si yo era lo suficientemente bueno para mi pareja, lo cual desencadenaba finalmente en los celos. Y bueno, no hace falta decir el resto de la historia, porque creo que todos lo sabemos ya.

12.1.21

Día gris y de mucho frío. 

Mi mejor amigo ha dejado su tóxica relación y se ha venido a vivir por el resto del mes conmigo. 

Creo que nos vendrá bien a los dos hacernos compañía. Al menos no estamos solos mientras enfrentamos nuestros propios demonios. 

Yo, por lo pronto, he estado un poco callado y tranquilo ante todas las circunstancias que han estado pasando en mi vida. De momento tengo que definir qué es lo que tengo/quiero hacer con el tiempo libre que me queda. Mi contrato del trabajo se ha reducido a medio tiempo, así que estaría bien que me encontrase otro trabajo de medio tiempo para que vaya bien la cosa. El problema es que de momento, no hay mucho de donde buscar, pues como en todo el mundo, hay una gran crisis económica y los empleos son muy escasos. La verdad es que sí me entra la angustia, pero he pensado que tengo que buscar un trabajo fácil, así pues, puedo dejarlo si en caso se da la oportunidad de regresar a tiempo completo en mi trabajo actual. 

Aún estoy por definir qué es lo que quiero hacer. He pensado en trabajos muy sencillos, como trabajar en un supermercado, recoger casas o incluso aplicar para trabajar en un almacén, pues he escuchado que ahí se gana muy bien, de hecho, mejor que mi trabajo. El chiste es que es un trabajo muy pesado. Pero bueno, estoy aún contemplando todo. En este juego tengo que tener paciencia y mover las fichas cuando crea que sea necesario. Tampoco es que quiero agobiarme y pensar mucho en eso, que luego vienen esas crisis existenciales que te dejan tirado en la cama 24/7. Y eso de verdad que no lo necesito.  

Lo que necesito es recobrar la confianza en mí. La he perdido durante estos últimos meses. Así que tengo que trabajar en ello.  

6.1.21

[[Catching up with an old friend]]

Y heme aquí una vez más. 

Con 34 años de edad, separado, 85 kg (mas o menos), un perfil en Tinder y semi-desempleado. La verdad es que no estoy tan mal.

Situación actual?

    Pues eso,  como a todo mundo, la pandemia ha llegado a golpearme en todos los ámbitos. Pero no lo había sentido hasta estos últimos dos meses. No puedo quejarme al inicio de la pandemia, pues sí, sí estaba consternado con el qué pasará, pero también me sentía seguro de mi trabajo y encima de eso, tenía el tiempo del mundo para poder salir a disfrutar de la ciudad. Y así lo hice. Confieso que tuve un verano diferente, pero lo viví al máximo. Por primera vez me vi obligado a tomar mi bici y recorrer la ciudad en ella. Y esa fue la mejor decisión que pude haber hecho. Me di cuenta de todo lo que me había perdido en años pasados.  Empecé a disfrutar las cosas sencillas de nuestra vida cotidiana, ver los atardeceres, ver a los chicos en traje de baño al canal, tirarme en el césped con una botella de vino y beberla con mi amigo mientras que hablábamos de la vida en general (o de los chicos que pasaban) , o de cuán "desafortunados" somos en el amor,  o de que los hombres son unos hijos de puta, y brindábamos por eso... En fin, sí fue un verano muy diferente, pero tampoco fue que lo sufrí porque pude disfrutar de la belleza y de las cosas que tiene mi ciudad al máximo. 

    Se llega septimebre y es cuando empieza el duro golpe a la realidad. Regreso a trabajar porque las cosas se habían "estabilizado" y era tiempo de poner las manos a la obra. Fueron meses difíciles porque encima de que estuve 6 meses sin trabajar, también vi a compañeros de trabajo marcharse, especialmente a la persona con la que me sentía más identificado, mi confidente. Pero así fue, así que se dio el tiempo de estar agradecido con Dios (o con la vida, o con quien quieras tú creer) por aún tener mi trabajo. Sin embargo, fue deprimente regresar al hotel y ver que ya no era lo mismo que antes. De pasar a tener todas las habitaciones ocupadas, a solamente 15 o 20 en sus mejores días. Fue un suplicio ir cada día al trabajo esperando a que las cosas mejoraran y ver que, cuando las cosas iban a bien, el gobierno decidía cerrar todo otro vez. Ahí ya no pude más. Fue un diciembre donde llegó todo de un solo golpe: sin trabajo, desamor, días oscuros, nostalgia, etc.

    Llevo poco más de 7 años viviendo en Copenhague, y no me había afectado tanto el clima. Suelo escuchar todo el tiempo, que la gente se deprime durante el invierno por la carencia de luz. Yo, por el contrario, quedaba fascinado de los días oscuros. Pero esta vez me ha pegado como al resto. Días grises, lluviosos y con demasiado viento. Diciembre fue un mes muy duro porque tuvimos poco más de 6 horas de sol durante todo el mes, y eso se reflejó en mi estado anímico. No me daban ganas de siquiera salir de cama. Súmale también que se llegó la temporada navideña, y que los soportes de mi vida, mis mejores amigos, se regresaban a España a pasar la temporada con sus familias. Así que relativamente me encontré solo. 

    Hoy es 6 de enero, está nevando por primera vez en este invierno. Me encuentro bien, no como quisiera, pero sí siento que es lo que hay, y que tengo que sacar partido de lo que tengo. Ahora me siento y me dispongo a tratar de contestar lo que mi psicólogo me ha encargado de tarea, Qué es lo que necesito para ser feliz?. Y yo miro mi libreta y empiezo a escribir....

Alguna sugerencia?

Mientras escribo esto, escucho en mi mente a Rufus Wainwright con Poses. Sí, así de dramática me siento.