22.1.21

Hablando de Relaciones Pt. I


    ¿Qué es lo que quiero mejorar de mí? . Esa fue la pregunta que me hizo mi psicólogo al terminar mi primera sesión. Es una pregunta que tal vez se puede escuchar un poco tonta, y que tal vez uno lo puede pensar inconscientemente de vez en cuando, pero resulta un tanto difícil poder escribirlo en un papel y, peor aun, poder expresarlo a alguien más. 
    Al cabo de unos días de reflexión, me di a la tarea de escribir la lista de cualidades que quería mejorar en mí mismo. Principalmente mencioné que me consideraba una persona muy insegura, especialmente cuando se llegaba la hora de tomar decisiones, y que, a pesar de considerarme extrovertido, también quería ser más aventurero y lanzarme a nuevas experiencias. Todo esto iba ligado a prestarme más  atención y escucharme más a mí mismo, pues, una persona que tiene control de sus sentimientos y es segura de sí, es alguien que puede tomar riesgos y lanzarse a la aventura. 

    Claro! - pensarás tú- Todo esto me suena muy genérico. 
Yo también me he cansado de escuchar a famosos diciendo que han viajado a India o que se han ido de retiro espiritual en algún lugar remoto para "encontrase consigo mismos". Y sí, en efecto, esto es un cliché. Pero a fin de cuentas, este cliché es un proceso en el que todos tenemos que pasar de alguna u otra forma para poder crecer personalmente. Para que así después, cuando se llegue la oportunidad de conocer a alguien, uno pueda estar bien consigo mismo, y por ende, estar bien con la otra persona. 

Como dice mamá RuPaul - 
If you don't love yourself, how in the hell you gonna love somebody else?

Frase icónica que repetimos hasta el cansancio al finalizar cada episodio de Drag Race, pero que igual y no procesamos el verdadero sentido que tiene cada palabra en esta frase

    Pasaron un par de sesiones más con mi psicólogo, y en una de esas me llegó un bajón de amores. Me cuestionaba por qué no podía pasar página; se me hacía un nudo en el estomago cada vez que pensaba que la otra persona estaba como si nada, ya sabes, el típico ejemplo del chico que continúa conociendo a otros tantos en Grindr, mientras que yo aún seguía sin ánimos de nada. Acto seguido, el terapeuta me pidió que me tomara 5 minutos de mi tiempo para escribir en un papel, a mi chico ideal. Quería que le describiera cómo sería la persona con la que me gustaría compartir el resto de mi vida. A lo cual,  escribí que quería un chico que fuese atento conmigo; atento en el sentido de que yo fuese su todo. Luego, puse también que quería un chico que me diera seguridad y estabilidad. Y ahí fue cuando inmediatamente todo tomó sentido. Ahí fue cuando por fin mi mente pudo despertar y darse cuenta de que, todas esas características que describían a  "mi pareja ideal", no eran más que las mismas que había puesto en aquella primera sesión, exactamente las mismas cualidades que quería mejorar en mi mismo. 

(Note to myself) 

-Frecuentemente pedimos a los demás, lo que no nos damos a nosotros mismos -

Vivimos con la idea errónea de "encontrar" a una persona que nos "complemente" . Cuando en realidad, nosotros NO somos el complemento de nadie. Yo NO soy el complemento de nadie, yo SOY solamente el complemento de MI MISMO y no tengo que esperar que alguien me llene el vacío que tengo. 
---

    Es entonces cuando comprendí que realmente esas crisis de amores que me daban, no eran en sí por la otra persona en cuestión - o de turno-,  sino mas bien, es por el vacío que necesito llenar de amor propio:  valorarme y apreciarme para estar bien conmigo mismo. 
Cuántas veces no hemos pensado que "un clavo saca a otro clavo". A mi me pasaba que, después de terminar una relación, no dejaba de pensar en esa persona hasta conocer a alguien más. Y así, la nueva persona en turno, se volvía mi todo, hasta volver a dejarlo y no poder superar esa relación, por más corta que hubiese durado.
    Me daba rabia cada que pensaba en la otra persona y en cómo acabaron las cosas, pero me sacaba más de mis casillas el hecho de llorarle a alguien que no conocía realmente, pues llevaba un par de meses saliendo con él. A cuántas personas no les pasa lo mismo?. Hacer castillos en el aire y creer que te enamoras de la otra persona a las 2 semanas de haberse conocido. 
    Sí, es genial tener a una persona que momentáneamente  te corresponda los besos y abrazos, pero a la larga, esa persona - ni ninguna otra-, será suficiente, porque el vacío permanecerá ahí , y la otra persona no lo podrá cubrir. Pues eso pasará hasta que pongas atención en ti mismo, para poder observar  y reflexionar en todas las cosas que te hacen falta por cubrir. No estoy hablando de cosas materiales, sino mas bien, de  sentimientos puros. Y esto no es mas que un proceso de introspección continuo. Porque nuestras necesidades van evolucionando al paso que vamos creciendo internamente. 

    Así pues, me di cuenta de que mis relaciones fracasan, porque de un momento a otro, se vienen las frustraciones por no poder cubrir las expectativas que surgen, y que reclamo a la otra persona por no poder satisfacerlas. Aplicaba el "No te voy a pedir que hagas nada. Porque si tengo que pedírtelo, ya no lo quiero". Cuando en realidad, nada iba a llenar mi vacío. 
Pensaba que la otra persona no me quería, porque no lo demostraba en la forma que YO pedía. Y eso me provocaba inseguridad, luego me entraba la crisis de saber si yo era lo suficientemente bueno para mi pareja, lo cual desencadenaba finalmente en los celos. Y bueno, no hace falta decir el resto de la historia, porque creo que todos lo sabemos ya.

12.1.21

Día gris y de mucho frío. 

Mi mejor amigo ha dejado su tóxica relación y se ha venido a vivir por el resto del mes conmigo. 

Creo que nos vendrá bien a los dos hacernos compañía. Al menos no estamos solos mientras enfrentamos nuestros propios demonios. 

Yo, por lo pronto, he estado un poco callado y tranquilo ante todas las circunstancias que han estado pasando en mi vida. De momento tengo que definir qué es lo que tengo/quiero hacer con el tiempo libre que me queda. Mi contrato del trabajo se ha reducido a medio tiempo, así que estaría bien que me encontrase otro trabajo de medio tiempo para que vaya bien la cosa. El problema es que de momento, no hay mucho de donde buscar, pues como en todo el mundo, hay una gran crisis económica y los empleos son muy escasos. La verdad es que sí me entra la angustia, pero he pensado que tengo que buscar un trabajo fácil, así pues, puedo dejarlo si en caso se da la oportunidad de regresar a tiempo completo en mi trabajo actual. 

Aún estoy por definir qué es lo que quiero hacer. He pensado en trabajos muy sencillos, como trabajar en un supermercado, recoger casas o incluso aplicar para trabajar en un almacén, pues he escuchado que ahí se gana muy bien, de hecho, mejor que mi trabajo. El chiste es que es un trabajo muy pesado. Pero bueno, estoy aún contemplando todo. En este juego tengo que tener paciencia y mover las fichas cuando crea que sea necesario. Tampoco es que quiero agobiarme y pensar mucho en eso, que luego vienen esas crisis existenciales que te dejan tirado en la cama 24/7. Y eso de verdad que no lo necesito.  

Lo que necesito es recobrar la confianza en mí. La he perdido durante estos últimos meses. Así que tengo que trabajar en ello.  

6.1.21

[[Catching up with an old friend]]

Y heme aquí una vez más. 

Con 34 años de edad, separado, 85 kg (mas o menos), un perfil en Tinder y semi-desempleado. La verdad es que no estoy tan mal.

Situación actual?

    Pues eso,  como a todo mundo, la pandemia ha llegado a golpearme en todos los ámbitos. Pero no lo había sentido hasta estos últimos dos meses. No puedo quejarme al inicio de la pandemia, pues sí, sí estaba consternado con el qué pasará, pero también me sentía seguro de mi trabajo y encima de eso, tenía el tiempo del mundo para poder salir a disfrutar de la ciudad. Y así lo hice. Confieso que tuve un verano diferente, pero lo viví al máximo. Por primera vez me vi obligado a tomar mi bici y recorrer la ciudad en ella. Y esa fue la mejor decisión que pude haber hecho. Me di cuenta de todo lo que me había perdido en años pasados.  Empecé a disfrutar las cosas sencillas de nuestra vida cotidiana, ver los atardeceres, ver a los chicos en traje de baño al canal, tirarme en el césped con una botella de vino y beberla con mi amigo mientras que hablábamos de la vida en general (o de los chicos que pasaban) , o de cuán "desafortunados" somos en el amor,  o de que los hombres son unos hijos de puta, y brindábamos por eso... En fin, sí fue un verano muy diferente, pero tampoco fue que lo sufrí porque pude disfrutar de la belleza y de las cosas que tiene mi ciudad al máximo. 

    Se llega septimebre y es cuando empieza el duro golpe a la realidad. Regreso a trabajar porque las cosas se habían "estabilizado" y era tiempo de poner las manos a la obra. Fueron meses difíciles porque encima de que estuve 6 meses sin trabajar, también vi a compañeros de trabajo marcharse, especialmente a la persona con la que me sentía más identificado, mi confidente. Pero así fue, así que se dio el tiempo de estar agradecido con Dios (o con la vida, o con quien quieras tú creer) por aún tener mi trabajo. Sin embargo, fue deprimente regresar al hotel y ver que ya no era lo mismo que antes. De pasar a tener todas las habitaciones ocupadas, a solamente 15 o 20 en sus mejores días. Fue un suplicio ir cada día al trabajo esperando a que las cosas mejoraran y ver que, cuando las cosas iban a bien, el gobierno decidía cerrar todo otro vez. Ahí ya no pude más. Fue un diciembre donde llegó todo de un solo golpe: sin trabajo, desamor, días oscuros, nostalgia, etc.

    Llevo poco más de 7 años viviendo en Copenhague, y no me había afectado tanto el clima. Suelo escuchar todo el tiempo, que la gente se deprime durante el invierno por la carencia de luz. Yo, por el contrario, quedaba fascinado de los días oscuros. Pero esta vez me ha pegado como al resto. Días grises, lluviosos y con demasiado viento. Diciembre fue un mes muy duro porque tuvimos poco más de 6 horas de sol durante todo el mes, y eso se reflejó en mi estado anímico. No me daban ganas de siquiera salir de cama. Súmale también que se llegó la temporada navideña, y que los soportes de mi vida, mis mejores amigos, se regresaban a España a pasar la temporada con sus familias. Así que relativamente me encontré solo. 

    Hoy es 6 de enero, está nevando por primera vez en este invierno. Me encuentro bien, no como quisiera, pero sí siento que es lo que hay, y que tengo que sacar partido de lo que tengo. Ahora me siento y me dispongo a tratar de contestar lo que mi psicólogo me ha encargado de tarea, Qué es lo que necesito para ser feliz?. Y yo miro mi libreta y empiezo a escribir....

Alguna sugerencia?

Mientras escribo esto, escucho en mi mente a Rufus Wainwright con Poses. Sí, así de dramática me siento. 

17.6.19

Te Extraño

He estado pensando en ti todos los días. Aunque esa platica que tuvimos tiene sentido, no logro sacarte de mi mente, de mi corazón. 

Y es que no me arrepiento de todo lo que te di, porque me enamoré estúpidamente de ti. Y creo que ese fue el error, darte todo de mi y quedarme con nada. O mas bien si, quedarme con tantas ilusiones y experiencias que hubiese deseado pasar contigo. 
Me pregunto si alguna vez me quisiste tanto como yo. O cuándo fue que perdiste el interés de estar conmigo.
 Ante mis ojos eres el chico perfecto. De verdad que no te veía ningún fallo.  Tu olor, las muecas que hacías cada que hablabas español... aún queda grabado en mi mente cada movimiento que hacías. Porque sí, quise grabar tus miradas y todos tus lunares porque sabía que este amor tendría fecha de caducidad.
Y me mata saber que estas o estarás en cama de alguien más, y me pregunto si esa persona va a poder hacerte el amor como lo hacías conmigo. Como aquellos deseos carnales inevitables que tuvimos la primera vez que estuvimos juntos. Me pregunto si alguien será capaz de amarte y besarte como yo lo hice. Y eso me enferma, hace que se me revuelva el estomago imaginar el día que te vea en la ciudad cogido de la mano o besándote con alguien más. Maldeciré ese día. 

Soy un estúpido idiota que no puede dejarte ir, porque no sé cómo dejarte ir. Debo de confesarte que he estado con varios más. Pero cada que cierro los ojos tú estás ahí, no dejo de pensar en ti. Y eso me enfada. Quiero deshacerme de tus recuerdos, porque estas en cada paso que doy. Te respiro en mi apartamento, te veo acostado en mi regazo escuchando música mientras bebemos vino, o cada que tomo el tren a casa o cada que escucho a Lady Gaga. 

Vaya mierda que es el amor. Lo peor del caso es que yo no pedí estar enamorado de ti ni de nadie. No me creía estar lo suficientemente preparado para estar en otra relación. Y mírame aquí, con el corazón hecho añicos; tratando de recoger cada pieza para poder continuar con esta vida.

Te admiro porque tienes control de tus sentimientos. Es algo que siempre he querido hacer. Será cuestión cultural?.. El otro día platicaba con mi amigo sobre esto. Nosotros los latinos, comúnmente nos dejamos llevar por lo que sentimos. Y tú en cambio, esa templanza que tenías cuando tuvimos nuestra última plática, la admiré. Vi en tu mirada una frialdad que supe desde ese momento que ya te había perdido y que no habría vuelta atrás. De verdad te admiro por eso. 

Soy muy genuino (por no decir Estúpido), y eso a veces puede jugarte en contra. No me queda de otra que pensar en ti en silencio, comerme todos los recuerdos y seguir viviendo mi vida sin ti. Darle tiempo al tiempo, quiero despertar un día pensando en todos los deberes que tengo que hacer, llegar del trabajo, ver tv y dormir, no pensar en ti en ningún momento. Sin cuestionarme dónde o con quién estas. Y decir, "joder, ya he pasado de ti". 

4.4.16

El Boxeador

¿Por qué será que la mayoría de las personas tendemos a hacer una telenovela de algo que realmente no ha pasado (y tal vez nunca pasará)? . Para no hacértela de cuento, me encuentro enamorado de un heterosexual que está en mi clase de boxeo. No sé si es amor, o solo una obsesión. Yo creo que es más lo segundo, que lo primero. Y es ésta obsesión de querer seducir a un hetero, tal y como lo vemos en las películas de temática gay y esos relatos homo eróticos fantasiosos. Esos son los culpables de todos mis debrayes mentales y desgastes de energía.
Pero es que ahí te va la contra parte. Esa parte que desiste a quitar el dedo del renglón y querer saber qué es lo que va a pasar con eso; el “what if…” .

El comienzo del What if…

Todo empezó desde el año pasado, sino es que hace un año y medio, recién me uní a este grupo de boxeo. Lo vi y me gustó, pero todo hasta ahí. Es decir, estoy en un gimnasio, y hay un millar de chicos guapos por todos lados. Literalmente parezco un niño entrando a una tienda de golosinas y babeando con el solo hecho de ver los dulces en los aparadores. Así que no fue como para que me enamorara de él desde un inicio . De hecho, cuando recién lo vi, se me hizo un chico lucido e inalcanzable. Pero era de esperarse: es un chico de 26 años que es muy hábil y que pelea semi profesionalmente; así que se puede decir que es el mejor de la clase. Ya te dejo a la imaginación su físico. Es perfecto. Es un poco más bajo que yo, mide 1.80 , blanco, su cuerpo delgado pero muy marcado, cabello negro, sus cejas pobladas y sus ojos azules oscuros…. wow.  Sus ojos me matan; y su boca… esa boca que cada que hace una mueca hace que suspire dentro de mí mil veces y que muera por robarle un beso cada segundo que paso con él.
Nunca me imaginé que estaría compartiendo con él algo, o siquiera de hablarle.  

El tiempo pasaba y yo me hacía notar con los instructores por mi tenacidad y mi pasión.  Tenía entrenando box anteriormente en México, por al menos uno o dos años. Y mi entrenador era el hermano de un boxeador campeón en peso ligero. Aparte de que no es por nada, pero se me da el deporte, y cuando algo me gusta, lo dejo todo en el entrenamiento.
Y pues bueno, así fue como él empezó acercarse a mí. De hecho fue algo extraño. Un día de la nada estábamos haciendo push-ups y me empujó. Pero fue como una broma para romper el hielo entre nosotros. No hablábamos mucho. Solo nos sonreíamos y cada quien seguía con su compañero de entrenamiento. Había visto entre otras clases que a él se le da por jugar en la clase. Otro día me escondió mi guante de box y así sucesivamente se dieron las cosas paulatinamente. 

No es que hayan sucedido muchas cosas relevantes. Estos últimos par de meses nos convertimos en compañeros de entrenamiento, y por lo tanto empezamos a compartir más tiempo juntos en la clase de boxeo. Nos intercambiamos nuestros números de teléfono y de vez en cuando nos mandamos mensajes. Obviamente él no sabe de mí que soy gay, ni mucho menos que estoy casado con un hombre.
Esa conversación nunca ha salido y tampoco es que haga mucho por querer decirle todo acerca de mi. Al igual, me gusta mucho esa clase y me la paso muy bien ahí. Así que no quiero que nada cambie. No tengo por qué decirle a todo mundo que soy gay. Así que eso me lo reservo para mí. 

Lo que sí es que pasa algo extraño con este chico. No sé cómo explicarlo. Me cuesta plasmarlo en palabras.
Vale, dicen que las mujeres tienen un sexto sentido. ¿cierto? . Dicen que son capaces de presentir cosas que van a pasar a sus seres amados y cosas por ese estilo. Pues bueno, también un gay tiene un sexto sentido. Y ése es el que nos permite detectar a otro gay, sin la necesidad de que la otra persona nos diga algo. A este sentido comúnmente se le llama gaydar. Este sentido hace notorio actitudes que comúnmente un gay hace o actúa. Y que, por lo general, un heterosexual en la vida haría.


El balance: is he gay?


Bueno, pues así con él. Como ya lo dije, empecé a notar actitudes extrañas de él. No sé… es un chico muy guapo. Demasiado atractivo, juguetón y que le encantan los niños. De hecho, uno de sus trabajos es ser asistente de los profesores en una escuela. Por lo que convive con niños todo el tiempo. Es ahí donde algo no me cuadra. Es para que tuviera un listado de chicas -pienso yo- . Después de todo es una minita de oro: Guapo, cuerpazo, juguetón, le gustan los niños. ¿y no tiene novia? .
Bueno, ok, ok. ¿Quien soy yo para juzgar? El chico se la vive en sus trabajos, universidad y aparte de que es muy dedicado a su entrenamiento como boxeador semi profesional. Así que dudo que tenga mucho tiempo como para tener alguna relación.
Pero bueno, que igual y también es como para que estuviera flirteando con chicas en todo momento, o al menos, cada que tuviera oportunidad. ¿no lo crees? . Para que ponga fotos de él con las chicas que sale en Facebook o instagram, o no sé, pero esas cosas típicas que cualquier joven soltero heterosexual haría. ¿O será que de alguna manera sea tímido?.

Lo que pasó la semana pasada fue lo que me hizo obsesionarme de él. Yo estaba en la clase, en eso, una chica se me acerca y me pregunta que si quiero entrenar con ella.  Él acababa de llegar, pero no se le veía ninguna intención de querer entrenar conmigo. Así que accedí a entrenar junto con la chica. A los segundos después, él me pregunta lo  mismo. Ahí fue cuando me daba azotes mentales.
-Sorry mate, too late!- Le dije. Y le expliqué que la chica se le había adelantado. Él me empezó a reclamar en forma de juego (como eso no se le da!) . Me dijo que estaba decepcionado de mí. Que se suponía que éramos amigos y que entrenábamos juntos. A lo que yo respondí que lo sentía, pero que también él era muy impredecible. Que a veces me buscaba a mí, o a veces se iba con alguien más. Así que bueno, no había mucho por hacer. Sin embargo, estuvimos entrenando uno al lado del otro. Él con su compañero de entrenamiento, y yo con la mía. Pero en todo momento estuvimos bromeando entre nosotros. Nunca quitándonos la vista y sonriendo o haciéndonos renegar. Llegando un momento donde parecía que yo estaba entrenando con él. 

La clase siguiente, lo veo e inmediatamente voy y le pregunto que si entrenábamos juntos. A lo que él me dice que no. Que otra persona se le había acercado a preguntarle lo mismo, y accedió. Bitch! , le dije, y bueno, obviamente no perdí la oportunidad de echarle en cara todo lo que me dijo él en la clase anterior. Todo en tono de broma, por supuesto, como lo hace él.
Empezó la clase, y como toda clase, se empieza con el calentamiento general y estiramientos. Mientras que todos los de la clase hacíamos esos ejercicios, él estaba arriba del ring boxeando con otro sujeto que también es boxeador semi profesional. Nos cruzábamos las miradas entre momento y momento. Ahí fue cuando él le dijo al chico con el que iba a entrenar, que estaba haciendo el calentamiento como el resto de nosotros, que se buscara a otra persona, puesto que acabando de echarse un tiempo de boxeo, iba a entrenar conmigo . Y me voltea a ver y me dice que entrenará conmigo. Conmigo!? No me lo podía creer!. Joder!, ¿como por qué haría eso?. Ya te habrás imaginado todo lo que me pasó por la mente en ese momento. Ya hasta me estaba haciendo en el altar con él!. Literal!. Me sentí muy mal por el otro chico, que después de ese incidente, ni siquiera me regresa un saludo. Cuando antes hasta entrenábamos juntos, si era necesario. Pero bueno, me sentí soñado por la manera en que sucedieron las cosas. Eso que ni qué.
 
Luego a la clase siguiente me dice que le gustaría salir conmigo a tomar, antes de que empiece su entrenamiento para su próxima pelea.
“We should go out and drink one of these days, just before my next fight. But  don’t think about rapping me, please”.
Don’t worry, you are not my type!. -Le respondí. Y nos echamos a reír. 
¿Como por qué me diría eso!?.

Sus miradas

Mientras que escribía esto, acabo de darme cuenta que es eso: sus miradas.  Es como si trataran de decirme algo entre líneas. Quisiera poder descifrarlas. Saber lo que pasa por su mente.
Los dos nos volteamos a ver constantemente. No importa si estamos o no entrenando juntos, intercambiamos miradas y nos hacemos notar que estamos el uno para el otro. Haciéndonos bromas tontas, o simplemente sonreír al vernos. 

Después de todo es así como empezó todo este juego tonto. Volteándonos a ver y sonriéndonos.
Pero sus miradas son las que me intrigan y hacen que haga una telenovela de algo que igual y es solo mi imaginación. 

 

Yugos

Lo conocí hace un par de años. Si mal no lo recuerdo, estaba en aquel bar que tanto me gusta ir. Esa vez que lo vi por primera vez me rehusé a que me gustara. Me llamó la atención, pero dentro de mi, pensaba que tenía que cambiar mis gustos; esa fijación por aquellos hombres de 30 y tantos no me iba a dejar nada bueno. Quería darle un vuelco a mis gustos y darme el lujo de tirarme a un chico de igual o menor edad que yo. Es como que pensaba que si iba a engañar a mi pareja, tendría que ser con alguien totalmente diferente a él. ¿no?, ¿por qué escoger a alguien que tiene exactamente las mismas características que mi pareja?. 

En fin, el chiste fue que me atrajo él, y no pude hacer mucho para resistirme a hablarle. De hecho si… Aunque todo pasó muy rápido y todo fue tan extraño. Yo estaba con un conocido tomando cerveza y él fue quien empezó a hablarle a este chico en cuestión. Mi conocido nos hizo burla porque llevábamos los dos camisas similares - camisa azul claro con figuras azul marino- . Los dos nos reímos y fue así como empezamos a conversar.
Esa camisa hacía juego con sus ojos azules. Lo recuerdo como si fuera ayer. Eso fue lo que me atrajo más de él: sus ojos.  Él tiene esa mirada fuerte que atrae a cualquiera que voltee a verlo. De hecho, con el paso del tiempo, siempre le he tenido envidia por cómo tiene esa facilidad de atraer a cualquiera que se proponga. Su mirada es tan penetrante que hace que te sumerjas en aquellos ojos azules en cada parpadeo que él haga. Es tan raro, hay muchos que tienen ojos azules, pero es su mirada la que lo hace diferente a los demás. Rubio, estatura baja, 30 y tantos, y con un poco de sobrepeso. No big deal. I mean, Im not perfect, right?. 
Mi conocido se fue y me quedé con él y sus amigos. Al ritmo de Blur Lines bailamos, y bueno, hubo uno que otro roce. Y ahí quedó. 

    Ese fue el comienzo de esta historia tan complicada. Que si es mi amante? no lo sé, porque para eso hay que tener relaciones sexuales. Y eso no lo hemos hecho. Aún no. Hemos llegado a darnos un par de besos muy apasionados, ademas de fajar intensamente. Pero hasta ahí. Su mente es tan complicada, que ha impedido llegar a más. Cosa que le estoy eternamente agradecido.
No te voy a negar que en un inicio me enamoré de él. Después de aquél día que estuvimos hablando todo un día, tratándonos de conocer el uno al otro,  y después de la primera vez que me confesó que se estaba enamorando de mí, obviamente hizo que yo sintiera algo por él. Recuerdo que el primer año que nos conocimos fue muy intenso. Se convirtió en mi obsesión.  Pero es el mismo tiempo quien me ha permitido conocerlo más a fondo, aun y cuando él no me dice nada, sobran sus acciones para comprenderlo. Y no lo juzgo, porque tiene un pasado muy complicado. 

Él ha vivido en Dinamarca desde que tenía 14 años. Se vino como refugiado, pues su país, en aquél entonces Yugoslavia, había empezado un conflicto entre los serbios, croatas, bosnios y albaneses.
Vivió muchas cosas traumáticas, y como era de esperarse, aun tiene secuelas y le dan arranques de ira por lo sucedido. Aunque siendo honestos, he llegado a ver que los bálticos son muy parecidos a los latinos. Tenemos tantas similitudes en nuestros temperamentos, que tu mismo te quedarías asombrado. Somos muy impulsivos, nos enojamos en un momento y de rato andamos como si nada. Nos gusta amar y confiar en la otra persona. Pero cuidado donde nos traiciones o nos lastimes, que nunca será lo mismo otra vez.
Se vino junto con su madre y su hermano mayor, quien ya está casado y tiene una hija. Todos los días va a visitar a su mama, quien vive a dos cuadras de su departamento. Así que se puede decir que es muy unido a su familia. Aunque no hay una aceptación del todo por su homosexualidad. Su familia lidia con la homosexualidad siempre y cuando no se hable de eso y no se les restriegue en sus caras.
Eso no me lo ha dicho él, pero lo puedo percibir. Como lo dije anteriormente, el tiempo me ha dado la oportunidad de conocerlo y de saber por qué es así, tan retorcido y tan complicado. Él no acepta su homosexualidad. Para él, el homosexual es solamente aquella persona que se deja penetrar. Es decir, que él como es activo, no entra en esa categoría. Simplemente le atraen los hombres. Y solamente para ser el acto sexual, porque tampoco puede ver o tocar los penes. No se diga para ver una película porno, puesto que su mente no acepta ver a dos hombres follando. Así que si se quiere dar placer, lo hace con porno heterosexual. 

Antes solíamos salir cada fin de semana juntos. Iba a su casa a tomar una botella de vino o vodka, escuchando música folk de Serbia o mexicana, y ya entrada la noche nos íbamos a ese bar que tanto nos gusta y donde nos conocimos. La verdad es que me divierto cada que salgo con él. Aunque últimamente he dejado de ir a visitarlo. Pues él quiere estar con la creencia de que un día me mudaré con él. No sé si me lo dice en juego, o realmente lo piensa. Ya ves que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad. Y la manera en que lo dice… pues bueno, no quiero que siga con esa creencia. Yo ahora solo lo veo como un amigo de juerga, con el que puedo tontear y darle uno que otro beso, sin que signifiquen algo para mí. Solo para pasar el rato.
Así que he marcado poco de distancia para que se le quiten esas ideas tan extrañas. Porque de lo que si estoy seguro, es que eso no va a pasar.  No con él.

7.12.13

[[PENDEJO]]

En momentos como estos, me alegro de que conocí a mi "amigo" .
Saber que hago cosas malas y que al menos puedo cobrar factura de cosas como estas!.
Mega emputado! es como estoy. EMPUTADO.