4.4.16

El Boxeador

¿Por qué será que la mayoría de las personas tendemos a hacer una telenovela de algo que realmente no ha pasado (y tal vez nunca pasará)? . Para no hacértela de cuento, me encuentro enamorado de un heterosexual que está en mi clase de boxeo. No sé si es amor, o solo una obsesión. Yo creo que es más lo segundo, que lo primero. Y es ésta obsesión de querer seducir a un hetero, tal y como lo vemos en las películas de temática gay y esos relatos homo eróticos fantasiosos. Esos son los culpables de todos mis debrayes mentales y desgastes de energía.
Pero es que ahí te va la contra parte. Esa parte que desiste a quitar el dedo del renglón y querer saber qué es lo que va a pasar con eso; el “what if…” .

El comienzo del What if…

Todo empezó desde el año pasado, sino es que hace un año y medio, recién me uní a este grupo de boxeo. Lo vi y me gustó, pero todo hasta ahí. Es decir, estoy en un gimnasio, y hay un millar de chicos guapos por todos lados. Literalmente parezco un niño entrando a una tienda de golosinas y babeando con el solo hecho de ver los dulces en los aparadores. Así que no fue como para que me enamorara de él desde un inicio . De hecho, cuando recién lo vi, se me hizo un chico lucido e inalcanzable. Pero era de esperarse: es un chico de 26 años que es muy hábil y que pelea semi profesionalmente; así que se puede decir que es el mejor de la clase. Ya te dejo a la imaginación su físico. Es perfecto. Es un poco más bajo que yo, mide 1.80 , blanco, su cuerpo delgado pero muy marcado, cabello negro, sus cejas pobladas y sus ojos azules oscuros…. wow.  Sus ojos me matan; y su boca… esa boca que cada que hace una mueca hace que suspire dentro de mí mil veces y que muera por robarle un beso cada segundo que paso con él.
Nunca me imaginé que estaría compartiendo con él algo, o siquiera de hablarle.  

El tiempo pasaba y yo me hacía notar con los instructores por mi tenacidad y mi pasión.  Tenía entrenando box anteriormente en México, por al menos uno o dos años. Y mi entrenador era el hermano de un boxeador campeón en peso ligero. Aparte de que no es por nada, pero se me da el deporte, y cuando algo me gusta, lo dejo todo en el entrenamiento.
Y pues bueno, así fue como él empezó acercarse a mí. De hecho fue algo extraño. Un día de la nada estábamos haciendo push-ups y me empujó. Pero fue como una broma para romper el hielo entre nosotros. No hablábamos mucho. Solo nos sonreíamos y cada quien seguía con su compañero de entrenamiento. Había visto entre otras clases que a él se le da por jugar en la clase. Otro día me escondió mi guante de box y así sucesivamente se dieron las cosas paulatinamente. 

No es que hayan sucedido muchas cosas relevantes. Estos últimos par de meses nos convertimos en compañeros de entrenamiento, y por lo tanto empezamos a compartir más tiempo juntos en la clase de boxeo. Nos intercambiamos nuestros números de teléfono y de vez en cuando nos mandamos mensajes. Obviamente él no sabe de mí que soy gay, ni mucho menos que estoy casado con un hombre.
Esa conversación nunca ha salido y tampoco es que haga mucho por querer decirle todo acerca de mi. Al igual, me gusta mucho esa clase y me la paso muy bien ahí. Así que no quiero que nada cambie. No tengo por qué decirle a todo mundo que soy gay. Así que eso me lo reservo para mí. 

Lo que sí es que pasa algo extraño con este chico. No sé cómo explicarlo. Me cuesta plasmarlo en palabras.
Vale, dicen que las mujeres tienen un sexto sentido. ¿cierto? . Dicen que son capaces de presentir cosas que van a pasar a sus seres amados y cosas por ese estilo. Pues bueno, también un gay tiene un sexto sentido. Y ése es el que nos permite detectar a otro gay, sin la necesidad de que la otra persona nos diga algo. A este sentido comúnmente se le llama gaydar. Este sentido hace notorio actitudes que comúnmente un gay hace o actúa. Y que, por lo general, un heterosexual en la vida haría.


El balance: is he gay?


Bueno, pues así con él. Como ya lo dije, empecé a notar actitudes extrañas de él. No sé… es un chico muy guapo. Demasiado atractivo, juguetón y que le encantan los niños. De hecho, uno de sus trabajos es ser asistente de los profesores en una escuela. Por lo que convive con niños todo el tiempo. Es ahí donde algo no me cuadra. Es para que tuviera un listado de chicas -pienso yo- . Después de todo es una minita de oro: Guapo, cuerpazo, juguetón, le gustan los niños. ¿y no tiene novia? .
Bueno, ok, ok. ¿Quien soy yo para juzgar? El chico se la vive en sus trabajos, universidad y aparte de que es muy dedicado a su entrenamiento como boxeador semi profesional. Así que dudo que tenga mucho tiempo como para tener alguna relación.
Pero bueno, que igual y también es como para que estuviera flirteando con chicas en todo momento, o al menos, cada que tuviera oportunidad. ¿no lo crees? . Para que ponga fotos de él con las chicas que sale en Facebook o instagram, o no sé, pero esas cosas típicas que cualquier joven soltero heterosexual haría. ¿O será que de alguna manera sea tímido?.

Lo que pasó la semana pasada fue lo que me hizo obsesionarme de él. Yo estaba en la clase, en eso, una chica se me acerca y me pregunta que si quiero entrenar con ella.  Él acababa de llegar, pero no se le veía ninguna intención de querer entrenar conmigo. Así que accedí a entrenar junto con la chica. A los segundos después, él me pregunta lo  mismo. Ahí fue cuando me daba azotes mentales.
-Sorry mate, too late!- Le dije. Y le expliqué que la chica se le había adelantado. Él me empezó a reclamar en forma de juego (como eso no se le da!) . Me dijo que estaba decepcionado de mí. Que se suponía que éramos amigos y que entrenábamos juntos. A lo que yo respondí que lo sentía, pero que también él era muy impredecible. Que a veces me buscaba a mí, o a veces se iba con alguien más. Así que bueno, no había mucho por hacer. Sin embargo, estuvimos entrenando uno al lado del otro. Él con su compañero de entrenamiento, y yo con la mía. Pero en todo momento estuvimos bromeando entre nosotros. Nunca quitándonos la vista y sonriendo o haciéndonos renegar. Llegando un momento donde parecía que yo estaba entrenando con él. 

La clase siguiente, lo veo e inmediatamente voy y le pregunto que si entrenábamos juntos. A lo que él me dice que no. Que otra persona se le había acercado a preguntarle lo mismo, y accedió. Bitch! , le dije, y bueno, obviamente no perdí la oportunidad de echarle en cara todo lo que me dijo él en la clase anterior. Todo en tono de broma, por supuesto, como lo hace él.
Empezó la clase, y como toda clase, se empieza con el calentamiento general y estiramientos. Mientras que todos los de la clase hacíamos esos ejercicios, él estaba arriba del ring boxeando con otro sujeto que también es boxeador semi profesional. Nos cruzábamos las miradas entre momento y momento. Ahí fue cuando él le dijo al chico con el que iba a entrenar, que estaba haciendo el calentamiento como el resto de nosotros, que se buscara a otra persona, puesto que acabando de echarse un tiempo de boxeo, iba a entrenar conmigo . Y me voltea a ver y me dice que entrenará conmigo. Conmigo!? No me lo podía creer!. Joder!, ¿como por qué haría eso?. Ya te habrás imaginado todo lo que me pasó por la mente en ese momento. Ya hasta me estaba haciendo en el altar con él!. Literal!. Me sentí muy mal por el otro chico, que después de ese incidente, ni siquiera me regresa un saludo. Cuando antes hasta entrenábamos juntos, si era necesario. Pero bueno, me sentí soñado por la manera en que sucedieron las cosas. Eso que ni qué.
 
Luego a la clase siguiente me dice que le gustaría salir conmigo a tomar, antes de que empiece su entrenamiento para su próxima pelea.
“We should go out and drink one of these days, just before my next fight. But  don’t think about rapping me, please”.
Don’t worry, you are not my type!. -Le respondí. Y nos echamos a reír. 
¿Como por qué me diría eso!?.

Sus miradas

Mientras que escribía esto, acabo de darme cuenta que es eso: sus miradas.  Es como si trataran de decirme algo entre líneas. Quisiera poder descifrarlas. Saber lo que pasa por su mente.
Los dos nos volteamos a ver constantemente. No importa si estamos o no entrenando juntos, intercambiamos miradas y nos hacemos notar que estamos el uno para el otro. Haciéndonos bromas tontas, o simplemente sonreír al vernos. 

Después de todo es así como empezó todo este juego tonto. Volteándonos a ver y sonriéndonos.
Pero sus miradas son las que me intrigan y hacen que haga una telenovela de algo que igual y es solo mi imaginación. 

 

4 comentarios:

  1. Holaaaaa.
    :D
    Gusto en leerte otra vez.

    ResponderEliminar
  2. Pues todo bien. Aquí enterándome que ya estás casado. D=

    ResponderEliminar
  3. Pues todo bien. Aquí enterándome que ya estás casado. D=

    ResponderEliminar
  4. Pues todo bien. Aquí enterándome que ya estás casado. D=

    ResponderEliminar

Pobres iLusos han comentado:-/